Publicado: 17 de Marzo de 2015

EL ACOSO ESCOLAR

Aunque ya hemos hablado de este tama, nos parece importante hacer una breve reseña donde, una vez más, destaquemos la importancia de este problema que va en aumento día a día. Presentamos a continuación una serie de elementos característicos del acoso así como unos consejos para el tratamiento de los niños quie lo sufren. Esperamos sea de interés. 

El acoso escolar siempre ha existido entre la población adolescente. Sin embargo hoy día, y por el auge de las redes sociales, parece que es mucho más cruel y llega con mayor efectividad. A las burlas en el ámbito del colegio se unen las que se hacen a través de vídeos o publicaciones en facebook, twenty o cualquiera de las redes sociales que los adolescentes y pre adolescentes, usan. Muchos padres no son conscientes de que su hijo está siendo maltratado hasta que ya lleva una buena temporada sufriendo. Y también muchos padres no son conscientes de que sus hijos son los que perpetran ese maltrato. Hay que permanecer muy atentos, estar mucho en casa con ellos y hablar, hablar y hablar para averiguar si cualquiera de las dos cosas está sucediendo con ellos.

Es en la preadolescencia cuando el grupo se revela como principal sistema de referencias, manifestando todo un despliegue de conductas y características que serán reforzadas o castigadas.  A veces se desarrolla un estilo de actuación en el que el más débil se convierte en blanco de todos los ataques y el agresor instrumentaliza sus acciones para conseguir aprobación, respeto, incluso el propio refuerzo que dicha actividad le produce.

El acoso escolar, va en aumento. En el caso de España, el último informe realizado por el Defensor del Pueblo sobre maltrato entre iguales indicaba que un 3,9% de los estudiantes de enseñanza secundaria obligatoria había sufrido desde el comienzo de curso algún tipo de agresión física por parte de sus compañeros, un 27,1% había sido objeto de insultos y un 10,5% sufría situaciones de exclusión social».

Cuando las agresiones hacia un mismo individuo persisten de manera continuada hablaríamos de acoso o maltrato escolar también conocido como bullying, que puede ser definido como «una conducta de persecución y agresión física, psicológica o moral que realiza un alumno o grupo de alumnos sobre otro con desequilibrio de poder y de manera reiterada».

Mención especial merece todo lo relacionado con el ciberacoso que representa una modalidad de violencia a través de las nuevas tecnologías: el paciente que está siendo víctima de acoso escolar suele referir estados mixtos de ansiedad y depresión, su humor y su rendimiento académico han cambiado, puede mostrarse huidizo incluso con sus familiares, se avergüenza de su situación y se autocensura por no ser capaz de resolverla llegando a somatizar en las horas previas al horario lectivo. En el medio escolar evita situaciones como el recreo y el aula en los cambios de hora, espacios de «riesgo» donde ocurren la mayor parte de las agresiones. En ocasiones responde de manera poco asertiva exponiendo aun más su vulnerabilidad, confirmando su exclusión».

La conocida frase «son cosas de niños» es un gravísimo error.

¿Qué hacer si sospechamos o tenemos la certeza de que nuestro hijo está siendo sometido a un acoso? Ignacio Carrión lo tiene claro: «hay que poner el tema en conocimiento del centro escolar pues existen protocolos de actuación estandarizados para intervenir en dicho medio y paralelamente es imprescindible valorar la situación psicológica de nuestro hijo, como en cualquier otra situación traumática la inmediatez en la intervención favorece el pronóstico y previene las secuelas.