Publicado: 14 de Mayo de 2014

El psicólogo es un profesional especializado, un científico del comportamiento humano. Su trabajo lo desarrolla, cada día, con personas que se encuentran en un momento difícil de su vida o que se enfrentan a un problema que requiere el análisis y la asesoría de un especialista. El psicólogo cuenta con diferentes herramientas y con técnicas para realizar una evaluación, establecer un diagnóstico y proponer un tratamiento para abordar los problemas de sus clientes y para ayudarles a entender los motivos de su malestar.

El psicólogo, no sólo ayuda en situaciones puntuales de malestar, sino que también puede potenciar recursos que la persona tiene o poner en marcha estrategias concretas apoyando así el estado de eficacia de las personas en su día a día.

Entendemos que es difícil contar nuestros problemas personales a alguien que no conocemos; cada persona tiene un ritmo y unas necesidades concretas que el profesional va a respetar y con su experiencia podrá poner en práctica diferentes técnicas que van a ayudar a la búsqueda de la solución más adecuada en cada caso.

El psicólogo clínico es un especialista de la conducta con una titulación específica en cuanto a su formación y experiencia de trabajo cualificado, con habilidades para abordar las diferentes patologías en los ámbitos de adultos, infancia y adolescencia así como en cualquier otro campo relacionado.

Podemos acudir a un psicólogo clínico cuando...

  • Nos sentimos tristes o preocupados y pensamos que nuestra vida carece de sentido.
  • Cuando nuestros pensamientos son negativos y no encontramos salida en ellos.
  • Todo a nuestro alrededor lo percibimos amenazante y nos sentimos solos, incomprendidos o desatendidos.
  • Pensamos que todo nos sale mal y que las cosas no van a cambiar.
  • Tenemos miedos o inseguridades que no podemos afrontar y nos dificultan para poder llevar a cabo nuestra vida cotidiana.
  • Tenemos conductas repetitivas que si no las llevamos a cabo nos generan un alto nivel de ansiedad.
  • Perdemos el control ante situaciones que, pueden ser sencillas, y respondemos con agresividad o con angustia.
  • Nos damos cuenta de que fumar, beber o consumir cualquier otra droga, apostar,... se ha convertido en una adicción de la que no sabemos salir y que genera perjuicios importantes en nuestra vida o en la que de quieres nos rodean.
  • Tenemos altos niveles de estrés que se muestra  a través de  síntomas psicosomáticos: insomnio, problemas digestivos, cardiovasculares, sexuales,....
  • La ansiedad es una constante diaria, que nos impide disfrutar de nuestro entorno
  • Los problemas de comunicación enturbian nuestra relación con los demás.
  • Las dificultades sexuales y de pareja aparecen y nos impiden disfrutar con la persona destinataria de nuestro amor.
  • Sentimos haber perdido el control sobre el bienestar y la estabilidad en las situaciones que afectan a nuestra pareja, nuestros hijos y/o nuestros familiares.
  • Cuando nuestros hijos tienen algún problema personal o académico que nos preocupa y que vemos afecta a su bienestar
  • En general, en cualquier situación donde  un problema no nos deje ver la solución y nos impida disfrutar.

Para más información, consulta tu caso gratuitamente en nuestra clínica y te ayudaremos.